Síndrome de intestino irritable y dieta baja en FODMAP
El tipo de alimentación no está relacionado con el desarrollo del Síndrome de intestino irritable. Sin embargo, cuando este se presenta, en sus fases de mayor molestia y dolor, es recomendable evitar los alimentos que provoquen hinchazón.

La dieta baja en FODMAPs hace referencia a una dieta con bajo contenido de hidratos de carbono de cadena corta, lo que ha resultado ser una herramienta eficaz en el manejo de síntomas del Síndrome de Intestino Irritable.

Este tipo de dieta es recomendable para personas que sufren de Síndrome de intestino irritable o reflujo esofágico, ya que elimina los alimentos que pueden aumentar los síntomas y malestares.

Una dieta baja en FODMAP resulta equilibrada, ya que incluye frutas, verduras y cereales, que tienen bajo contenido de azucares o de hidratos de carbono, permitiendo de este modo, aportar una cantidad necesaria de vitaminas y minerales al organismo.

Algunos de los alimentos que considera la Dieta baja en FODMAP son:

Verduras: Zanahoria, acelga, lechuga, tomates cherry, ciboulette, pepino, berenjena, jengibre, poroto verde, pepinillo, espinaca, cebollín, tomates, zapallo italiano y pimentón verde.

Frutas: Arándanos, frambuesas, fresas, granadas, guayabas, kiwi, limón, mandarina, maracuyá, melón, naranja, pomelo y uva.

Lácteos: Leche y quesos sin lactosa, mantequilla, margarina, quesos brie, camembert, ricotta, mozzarella y parmesano.

Proteínas: Carne, pollo, pescados y mariscos, huevos y quinoa.

Si bien de acuerdo a los especialistas, el desarrollo de intestino irritable no es consecuencia del tipo de alimentación y en sus períodos poco sintomáticos no requiere mayores restricciones. Sin embargo, en fases con mayor molestia y dolor, es recomendable evitar todos los alimentos que provoquen hinchazón.

Referencias:

  • https://ienva.org/data/dietas/dietas-enfermedades-digestivas/recomendaciones-dieteticas-baja-en-fodmaps.pdf

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