La psicología, el calor y “el verano diferente”
El calor puede generar efectos psicológicos en las personas, como falta de concentración, irritabilidad, ansiedad, entre otros. A esto se suma, el contexto mundial producto del Covid-19, que sin duda hará de esta temporada, un verano diferente. ¿Qué nos recomiendan los expertos en salud mental durante este periodo?

Por Daniel Olcay Psicólogo infanto-juvenil y adulto de Conecta Doctor

Probablemente, muchas de las cosas planificadas para el año 2020 no se cumplieron, y este 2021, independiente de cuántas uvas te hayas comido en año nuevo, o cuántas cucharadas de lentejas te llevaste a la boca ese día, tampoco ha empezado bien, a raíz de esta “segunda ola de COVID-19” y sus consecuencias, a nivel social y por supuesto, a nivel personal.

Sumado a ello, la época de verano suele tener un significado de relajo. Muchas personas y familias anhelan llegar a estos meses para disfrutar de unas merecidas vacaciones, sin embargo, quizás este año sea distinto.

Lo que no es distinto a otros años, es el calor. Resulta imposible escapar del calor. Si bien, con los debidos resguardos, y siguiendo las normativas correspondientes a cada región y etapa COVID en la que se encuentre el sector, es posible arrancarse a la playa u otro lugar, sabemos que es distinto, y eso nos da vueltas en la cabeza.

Curiosamente, las altas temperaturas o bien, largos períodos de calor, como los que se generan en verano tienen una consecuencia directa, cognitiva y emocionalmente. Ante esta situación, la primero siempre es estar informado, y así tomar las decisiones correctas para nosotros y nuestras familias.

Los efectos psicológicos del calor

(Recuerda que todas las personas son distintas y no necesariamente esto es un listado que se debe cumplir por completo. Cada persona reacciona distinto).

-Falta de concentración: Si sigues trabajando en este período de verano es probable que notes que tu cabeza está “más dispersa”, las ideas fluyen de manera lenta y solo piensas en que momento te toca un poco del aire del ventilador. Una oficina, o tu lugar en casa (si sigues en trabajo remoto) debe tener un sistema de ventilación que permita que tu cuerpo se mantenga fresco. El calor excesivo o prolongado puede causar malestar y por supuesto, tu productividad irá a la baja.

-Irritabilidad: Esta reacción suele aparecer cada vez que nos vemos enfrentados a un estímulo que se repite de forma continua, y no es exclusivo de las altas temperaturas. Claramente, al no poder apagar el sol, o al menos bajar unos grados la temperatura, todo se vuelve insoportable.

-Ansiedad: Por otro lado, si estás trabajando, estás enojado con el mundo y además tienes metas por cumplir, la tendencia es que todo ese malestar lo canalices por medio de la ansiedad, y aquella necesidad por alcanzar las obligaciones diarias.

-Cansancio: Imagina estar batallando con el calor todo el día, estando alerta a todas esas señales de malestar en tu cuerpo. En algún momento, tu cuerpo se agotará y probablemente quede sin energías debido a todo ese esfuerzo. A nivel psicológico, lo podrás notar en la desmotivación, pasividad, pesimismo, desesperanza y, por supuesto, la procrastinación (-que se preocupe mi yo del futuro-).

-Problemas leves de memoria: A raíz de la fatiga, antes mencionada, la exposición excesiva al calor puede producir fallos transitorios de la memoria, siendo difícil, a veces, recordar ciertas cosas. Ante esto, tranquilidad, pues no se debe a lesiones cerebrales, sino cambios en la química del cerebro, pues este debe adaptarse a las nuevas condiciones del entorno, redistribuyendo energía a otras áreas más relevantes que la evocación de información.

Ahora que ya sé lo que me puede pasar ¿Qué hago?

1.- Ante todo, siempre mantente hidratado. El agua es vital para la estabilización total de nuestro cuerpo. Carga contigo siempre una botella de agua.

2.- La ropa debe ser cómoda, en lo posible holgada, no basta con que sea un tejido fino o delgado. El aire debe fluir por tu piel, pues es una manera que el impacto del calor no sea tan intenso, evitando así, el malestar psicológico provocado por la incomodidad física.

3.- Busca aire directo. Si estás trabajando, una vez llegues a casa, busca un espacio donde te llegue aire de manera directa, y dedícate un momento para hacer algún pasatiempo en ese lugar. Si no tienes un pasatiempo, siempre hay minutos para experimentar nuevas habilidades.

4.- Infórmate. Si estas de vacaciones, y planeas salir de la ciudad, ante todo, cuida y respeta las medidas de seguridad impuestas por las autoridades. Infórmate y evita malos ratos, para ti y tu familia, recuerda que si tienes un mal día, debido al calor, probablemente reacciones mal y la otra persona, de seguro reaccionará igual. Planifica tu salida, pero sin obsesionarte con ello.

5.- Planifica sin perder la cabeza. Finalmente, tal como se indica anteriormente, la intención de planificar es ir preparado ante cualquier eventualidad, no quiere decir, perder la cabeza por cumplir el plan original.

Es verano, pero recuerda, no estás obligado a sentirte bien o ser feliz esos días de forma imperativa, tampoco culpable por no cumplir las expectativas que tenías, cada época es única y vivir eso, ya lo convierte en algo digno de disfrute.

Referencias bibliográficas:

Baldauf, D., Desimone, R. (2014). Neural mechanisms of object-based attention. Science. 344 (6182): 424 – 427.

Johnson, J. (2008). Somatosensation. Ámsterdam: Elsevier.

Linnell, K.J. y Caparos, S. (2011). Perceptual and Cognitive Load interact to Control the Spatial Focus of Attention. Journal of Experimental Psychology. 5. 37 (5): 1643 – 1648. Nakamura, K. (2018). Thermoregulatory behavior and its central circuit mechanism-What thermosensory pathway drives it?. Clinical Calcium. 28 (1): 65

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