Alargamiento óseo: un proceso cada vez menos invasivo
El alargamiento óseo es un tratamiento quirúrgico que se puede realizar en niños y adultos. Las principales razones de quienes optan por este proceso, son malformaciones congénitas, extremidades en personas que han sufrido accidentes o tener una estatura muy inferior a la del promedio.

El traumatólogo y ortopedista, Alejandro Baar, especialista de Conecta Doctor, quien cuenta con 17 años de experiencia en este tema, nos explica los principales puntos de este procedimiento y también algunas recomendaciones para mantener la salud en nuestros huesos.

1) Algunos artículos internacionales mencionan que la cirugía de alargamiento óseo es cada vez más común. ¿Es el caso de Chile?

La cirugía de alargamiento óseo se viene haciendo desde fines de los 50, especialmente enfocada en el tratamiento de secuelas de accidentes o malformaciones congénitas. Posteriormente, se extendió la aplicación al alargamiento con fines netamente cosméticos, para mejorar la estatura. Esta técnica, sin embargo, no estaba exenta de riesgos, y requería el uso de aparatos externos incómodos. Desde 2011 contamos con una tecnología que permite alargar los huesos en forma interna, sin uso de aparatos externos. Esta técnica se implementó en Chile en enero de 2017, y hasta la fecha, han aumentado los pacientes que consultan por la posibilidad de mejorar su estatura.

2) ¿En qué consisten estas intervenciones?

Para alargar un hueso, es necesario realizar una osteotomía (un corte en el hueso), y a través de distintos aparatos, elongarlo lentamente, a razón de 1 mm día. De esta manera, al tiempo que el hueso se estira, se va regenerando. De esta forma, es posible alargar con seguridad hasta 8 cm.

3) ¿De qué se tratan estas patologías o situaciones ¿Y por qué ocurren?

Hay malformaciones congénitas que ocurren por alteraciones aleatorias durante el desarrollo fetal. A veces puede haber factores conocidos, como exposición a radiaciones ionizantes, medicamentos, tóxicos, virus, etc, durante el primer trimestre del embarazo. Otras veces, se trata de condiciones hereditarias, como diferentes tipos de enanismo. Y, por último, también puede haber diferencias en la longitud de los miembros inferiores como consecuencia de traumatismos, infecciones o tumores óseos.

4) ¿Qué recomendaciones nos podrías entregar para cuidar los huesos de los niños y de esta manera llegar a una vejez más saludable?

Para un esqueleto sano, con huesos de buena calidad, la receta es bien conocida. Aportar los nutrientes necesarios, que en este caso son el Calcio y la Vitamina D, esta última necesita activarse con la luz solar, por lo que es recomendable que los niños jueguen en exteriores. Y finalmente, la actividad física y el deporte son importantísimos en el desarrollo y fortalecimiento de los huesos.

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